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Garcia fonts & co. Un último adiós ------------------------------------------------------ Andreu Balius. Publicado en VISUAL n.96. Madrid, 2002. ------------------------------------------------------ GARCIA FONTS & CO. UN ÚLTIMO ADIÓS. Notas de la conferencia sobre Garcia fonts & co. realizada en Gijón, abril 2002 Andreu Balius ![]() ¿Cuándo surge Garcia fonts? El proyecto empieza a tomar forma a nivel conceptual a finales del año 1992. En un momento de resaca post-olímpica. Garcia fonts se materializa durante la primavera del año siguiente con el primer “Library”, impreso en el mes de mayo, aunque los bocetos que empiezan a dar forma a estos folletos desplegables datan de unos meses antes. Surge como una necesidad desde lo personal; una necesidad de dar salida a un proyecto: diseñar tipografía. Así, Garcia fonts, en un principio suponía la salida a un trabajo personal pero que se vuelve más ambicioso, y ya con el primer library se abría el proyecto a todo aquel que quisiera participar aportando sus trabajos tipográficos, también como proyectos personales. Contexto El contexto del 92 nos es familiar: el “boom” del diseño, la postmodernidad al poder, el debate ordenador sí, ordenador no… En el extranjero se estaban debatiendo ya aspectos de la postmodernidad desde actitudes mucho más críticas y comprometidas. Existía una discusión de “fondo” (algo que aquí todavía no ha sucedido) sobre el diseño como lenguaje y la tipografía como parte esencial en la comunicación. Existían experiencias interesantes y que, evidentemente, fueron tomadas en cuenta como referentes a la hora de concebir el proyecto: La experiencia editorial y tipográfica de la revista Emigre, con Rudy VanderLans como editor y Zuzanna Licko, como tipógrafa. Y Emigre como lugar de ensayo, espacio de pruebas para el diseño gráfico en general. Fuse, proyecto experimental altamente transgresor sobre el papel y el significado de la tipografía en el territorio de la comunicación digital. Auspiciado bajo el paraguas protector de FontShop Internacional y bajo la dirección de Neville Brody (FontWorks, Londres) y Erik Spiekermann, Fuse era la vertiente experimental de FontShop que les serviría para posicionarse en un mercado copado por las grandes distribuidoras de fuentes: Agfa, ITC, Adobe, Berthold, Linotype, etc. A diferencia de Garcia fonts, tanto Emigre fonts como Fuse, eran proyectos comerciales. En ambos se vendían y distribuían tipografías en soporte digital. ![]() ¿Qué ha sido? Garcia fonts & co. se definió como un proyecto tipográfico experimental que exploraba las posibilidades expresivas de la tipografía generada desde y para un entorno digital. Aunque en el fondo no se trataba tan sólo de esto. Entre los objetivos habría que citar los siguientes: - Desmitificar la tipografía, considerada tradicionalmente desde la profesión como algo “sagrado y potenciar su carácter “popular” y cotidiano. - Democratizar la tipografía mediante la participación y la divulgación del material realizado. - Reivindicar la forma de la letra como elemento portador de significado. El uso de la tipografía como imagen, independientemente de su valor lingüístico y funcional. - Expresar ideas mediante la forma de la letra. La tipografía como soporte para hablar de aquello que nos rodea. - La importancia del contexto en el diseño y el uso de la tipografía (que quedó de manifiesto en los “Librarys”, en la manera de presentar las tipografías). - Dar a conocer el trabajo de gente que tuviera cosas que decir y quisiera hacerlo mediante el diseño de sus propias tipografías. - Explorar las posibilidades de la tipografía generada por ordenador. - Construir un catálogo de tipos para el intercambio: la adquisición de fuentes no se realizaba mediante la transacción económica sino a través del intercambio de tipografías. - Plantear la tipografía como forma abierta, susceptible de modificarse: entender la tipografía como una suma de procesos. Con la posibilidad de generar una tipografía casi anónima, una tipografía “García”. El nombre de Garcia quiere recoger este carácter anónimo, popular, cotidiano, destacando la importancia de generar una familia de “tipos” (tipográficos y personas humanas) capaces de compartir un espacio en común y, sobre todo, el entusiasmo por la letra. ![]() ¿Cómo funcionó? El proyecto ya llevaba medio año funcionando y había aparecido el primer “Library” en el que publiqué una de mis primeras tipografías: la Temble. Conocía a Joan Carles P. Casasín en la escuela Bau de Barcelona durante el curso 1992-1993. Era uno de mis mejores alumnos, entusiasta y curioso. Ambos compartiamos ese mismo entusiasmo por la tipografía. Quizá por eso empezamos a colaborar en el diseño de algunas tipografías que luego encontrarían su salida publicándose en el catálogo de Garcia fonts & co. Nuestros primeros alfabetos fueron la Dinamo, la Helvética Fondue y la Futuda, presentadas en los “Librarys” números 2, 3 y 4, respectivamente. Ante la necesidad de encontrar un nombre bajo el que firmar estos trabajos surgió “Typerware” que, posteriormente, nos serviría para nombrar al estudio con el cual iniciamos nuestra aventura profesional años más tarde. Las tipografías se distribuyeron, por una parte, mediante el intercambio y, por otra, mediante el pago de una pequeña cantidad (2.500 pesetas por un disco con tres fuentes a elegir entre las disponibles en el catálogo) que servía para autogestionar el proyecto. Para recibir los “Librarys” se podía realizar una suscripción de cuatro sellos (correspondiente al importe que costaba mandarlos) para recibir un total de cuatro ejemplares. La gente se sentía identificada con esta fórmula. No solamente había diseñadores sino también artistas, escritores, profesores, etc..., que simpatizaban con esta iniciativa y mandaban sus sellos o adquirían tipografías que, seguramente, nunca iban a utilizar. Se consiguió un cierto clima de complicidad entre el proyecto Garcia fonts y un buen número de activistas, colaboradores y amigos. Eso fue lo mejor. Lo peor fue la enorme cantidad de trabajo y tiempo disponible necesarios para mantener el proyecto en óptimas condiciones de funcionamiento. Por eso, hubo un momento en que se produjo una cierta “crisis” que obligó a un serio replanteamiento. Por una parte, se llegó a un cierto agotamiento personal: No había tiempo suficiente para poder dar respuesta al volumen de movimiento que el proyecto estaba generando. Por otra parte, el proyecto había empezado a perder su razón de ser. Ahora ya no tiene ningún sentido reivindicar la forma de la letra como portadora de significado. Ni siquiera el uso del ordenador en el diseño es algo que se ponga ya en duda. Desde 1993 y hasta ahora, han aparecido otras muchas fundiciones digitales comerciales en su mayoría y quizá se impone para Garcia fonts una retirada a tiempo. Internet ha facilitado aún más la proliferación de pequeñas fundiciones digitales desde donde uno puede conseguir tipografías de manera gratuita. La tipografía está en la calle. No hay más que decir. ![]() Publicaciones y premios cosechados Se han publicado muchas cosas sobre el proyecto a lo largo de estos casi diez años. Revistas especializadas han dedicado algunas de sus páginas a mostrar sus tipografías y a contarlo. En Australia, Eslovenia, Estados Unidos, Reino Unido, Alemania, Francia y España. Se han recibido varios premios: en 1995, el Premio InfoMac otorgado por la revista Creativity News y Apple España. En el mismo año se nos invitó a participar y presentar Garcia fonts en el foro Fuse sobre tipografía experimental en Berlín. En 1997 ganó el premio europeo “Power of Design” Award, otorgado por Adobe Systems en Londres. Pero el mejor premio ha sido llegar hasta aquí. Y ahora, ¿qué nos queda? Queda el espíritu, el entusiasmo, el valor del trabajo como objeto de intercambio (quizá algo que continúa siendo una novedad desde Garcia fonts & co.). Nos queda esta exposición y lo que ella pueda servir como motivación para las nuevas generaciones de estudiantes y profesionales. Si tuviera que concluir de alguna manera diría lo siguiente: Haz aquello que quieras hacer, no esperes a que te lo encarguen. Si el encargo no llega, hazlo tú mismo. ¿Quién mejor que tú? Garcia fonts puede considerarse un autoencargo. Fue la necesidad de encontrar un espacio en el que experimentar y en el que compartir. Esta era la actitud. |
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